Ajo Deshidratado

Nuestro ajo, cultivado en nuestras propias tierras, pasa por un proceso de pelado, laminado y deshidratación a baja temperatura, conservando así su sabor natural.

Para su uso, basta con agregar 3 litros de agua por kilo de ajo deshidratado y dejarlo en remojo durante aproximadamente 15 minutos. Luego, se escurren y se emplean como ajo fresco.

Este tipo de ajo resulta ideal en la preparación de carnes, mariscos y diversas salsas, como la mayonesa o el tomate, así como en guisos.

El ajo deshidratado es una forma de ajo que ha pasado por un proceso de deshidratación, en el cual se le extrae gran parte de su contenido de agua. Este proceso se lleva a cabo a temperaturas relativamente bajas para preservar tanto su sabor como sus propiedades nutricionales. El resultado es un ajo seco que se conserva bien y que puede reconstituirse fácilmente al añadirle agua.

El ajo deshidratado se utiliza en la cocina como un sustituto conveniente del ajo fresco. Para su preparación, generalmente se sumerge en agua durante un tiempo determinado para rehidratarlo antes de su uso. Esto le devuelve su textura y sabor similar al ajo fresco, lo que lo hace útil en una variedad de platos y recetas, como carnes, mariscos, salsas, guisos y otros preparados culinarios.

Este producto es apreciado por su larga vida útil, facilidad de almacenamiento y la posibilidad de tener ajo disponible en cualquier momento sin la necesidad de pelar o picar ajos frescos. Su versatilidad lo convierte en un ingrediente útil en la cocina tanto para chefs profesionales como para cocineros caseros.

Ajo deshidratado
Exportación de ajos

C/ Empedrada, 187 - Montalbán de Córdoba (Córdoba)

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